Raúl Domínguez entiende el diseño como una forma de interpretar el mundo y de darle cuerpo a las ideas. Nacido en Santiago de Chile en 1984, Raúl inició su camino estudiando arquitectura, pero fue en el diseño donde encontró su verdadero lenguaje: uno que une espacios, objetos y emociones de forma precisa y sensible.
Su trayectoria es extensa y diversa. Fue cofundador de The Andes House, donde exploró la creación de objetos de diseño local, para luego unirse al equipo de Orlando Gatica Studio, donde durante ocho años desarrolló más de 150 proyectos, abarcando desde edificios habitacionales hasta espacios comerciales de alto estándar.
Con una profunda pasión por la historia y la actualidad del diseño, Raúl combina técnica, sensibilidad y una visión contemporánea que se refleja hoy en proyectos como Casa Forma, uno de los más representativos de su carrera reciente.
En esta cuarta entrega de Huellas del Interiorismo, conversamos con él sobre su mirada del interiorismo, su evolución en Chile y su forma de abordar los espacios como experiencias vivas.

¿Qué es para ti el interiorismo?
Para mí, el interiorismo es el reflejo físico de la identidad: de una persona, una familia, una marca o incluso de un momento específico.
A través de distintas herramientas —las formas, los colores, las texturas y los muebles—, el interiorismo logra conectar la arquitectura con los objetos y los usuarios, creando espacios que comunican y representan quienes los habitan.
¿Qué es el interiorismo en Chile?
El interiorismo en Chile es una disciplina todavía incipiente, pero con mucho espacio para crecer y desarrollarse. Hay grandes oportunidades y también grandes desafíos.
Hoy existen diseñadores y arquitectos de altísimo nivel que están haciendo un interiorismo muy sólido, y estar a la altura de ellos es un verdadero desafío.
Además, Chile siempre ha estado muy conectado con lo que pasa afuera, mirando tendencias y referentes internacionales. Eso también impulsa a que surjan propuestas, espacios y proyectos de arquitectura interior de gran nivel, lo que hace que el contexto sea aún más exigente.
¿Qué proyecto en el que hayas trabajado te marcó?
Uno de los proyectos que más me ha marcado es el desarrollo completo de Casa Forma.
Junto a Pascale, una arquitecta, trabajamos en todo el concepto de renovación de la casa, diseñando además ocho cocinas de interior y cuatro cocinas de exterior.
También nos encargamos de crear la marca, la identidad y la visión general de una nueva propuesta de muebles especiales para el hogar.
Este proyecto ha sido muy significativo para mí, porque me dio la libertad de expresar todos mis intereses y habilidades en un espacio moderno y contemporáneo, pero al mismo tiempo tranquilo y abierto a todas las personas.
¿Cómo crees que evolucionará el interiorismo en los próximos 10 años?
Creo que el futuro del diseño de interiores tiene que ver con incorporar tecnología de manera inteligente: materiales y componentes innovadores que faciliten la vida, pero sin que esa tecnología sea protagonista ni invada el espacio.
Vamos hacia un estado más puro, más esencial, donde la arquitectura, los muebles y los objetos sean los verdaderos protagonistas. Las pantallas, televisores y dispositivos estarán, pero en un segundo plano, sin robar atención.
La importancia de los nuevos materiales, tecnologías y componentes será fundamental, sí, pero no como centro del diseño, sino como parte de una experiencia que se construye a través de las terminaciones, el mobiliario y la manera en que todo se dispone en el espacio.
¿Qué consejo le darías a quien esté comenzando su camino como interiorista?
El primer consejo que daría es conocer bien los materiales. No se puede diseñar ni proyectar sin entender con qué herramientas contamos.
Saber de mobiliario, de componentes y de terminaciones es fundamental, porque son esos elementos los que nos permiten crear y dar forma a los espacios.
Pero también es importante tener experiencias de vida: viajar, compartir con amigos, observar.
Nunca hay que olvidar que trabajamos para las personas. Los espacios son para las personas y para que la vida se de en ellos. Un espacio tiene que estar vivo.
¿Tienes un producto favorito que utilices en tus proyectos?
Mi producto favorito es Miniature Cera, de la marca italiana Corona.
Me gusta porque refleja un espíritu moderno y contemporáneo, pero sin perder ese toque clásico que lo hace atemporal.
Además, su formato es distinto y muy versátil, y la selección de colores me parece notable: creativa, pero clásica.
